En la búsqueda de una creación de contenido excelente para mejorar nuestro posicionamiento SEO solemos centrarnos justamente en que sea relevante, de interés, que deje huella. Eso es correcto y el equipo de redactores freelance al que se suele encargar dicha creación lo tiene muy en cuenta en la estrategia de marketing de contenidos.

Ahora bien, en ocasiones dejamos de lado que dicho contenido esté personalizado. Nuestros usuarios, la audiencia que poco a poco hemos conseguido que nos siga, pasa por diferentes etapas durante la relación entre ella y nuestra empresa. ¿Conseguimos que esa audiencia se sienta importante, escuchada? La única forma de conseguirlo es personalizar lo máximo posible dicha relación, a través de diversas vías.

La primera, escuchar. Escucha a tus usuarios, lee sus comentarios, responde siempre, pero observa de qué forma interactúan con tu marca o empresa. Nuestro contenido se comparte en redes sociales, redes donde los usuarios cuentan mucho de su vida, de su situación, de su estado de ánimo. Empatiza con ellos. Ponte en su lugar. Ofréceles contenido que les interese en determinado momento. Un contenido que no hable sólo y exclusivamente de ti. Escribe sobre ellos, sobre los usuarios … Conocido es el caso de una compañía de envío internacional de flores que leyó cómo una de sus seguidoras estaba pasando por un mal momento. Leyó su tweet y al día siguiente esa seguidora tenía en casa un ramo de flores con un mensaje de ánimo personalizado para ella.

Ése es el camino. Escuchar, observar, empatizar. El premio es un público fiel, entregado a la marca. Una audiencia que la verá como “su amiga”, que estará encantada de recomendarla, que compartirá su contenido porque se sentirá que forma parte de ella.