Muchas veces no basta con las mejores estrategias de SEO o contar con los freelance más eficientes, pues si el contenido es poco atractivo hay pocas probabilidades de éxito.

Durante años las empresas han estado creando y distribuyendo contenidos con el objeto de captar nuevos negocios y retener a los clientes ya existentes. El contenido se ha constituido siempre como una estrategia de atracción, es la comercialización de la atracción. Una forma de responder, de estar ahí con la información pertinente cuando se le necesita, es educación e incluso, es entretenimiento.

Cuando un cliente se acerca por sí sólo a una empresa es porque está interesado, abierto y receptivo. Algo que no sólo crea una infinidad de beneficios sino que aporta reconocimiento de marca, confianza, autoridad, credibilidad, lealtad y autenticidad. Por ello, se ponen en marcha las mejores estrategias de creación de contenido que dotarán a la entidad de informaciones únicas que serán el pase hacia la victoria. Pues el contenido puede implicar a un cliente en todas las etapas del ciclo de compra. El contenido puede reforzar las relaciones e inspirar.

El marketing de contenidos no es algo nuevo, por lo que se debería realizar una fusión entre esta técnica y los nuevos canales digitales y espacios sociales que están surgiendo. Comercializar los contenidos, esa es la clave ante esta marea de innovación.