La creación de contenido original y de valor cada vez tiene más peso en las estrategias de marketing online. Con la llegada del nuevo algoritmo de Google y la insistencia que los consultores SEO están poniendo en destacar la importancia del contenido, sería una frivolidad pensar que las grandes empresas vayan a descuidar su marketing de contenidos. Pero, ¿qué pasa con el contenido antiguo que ya está enterrado en las profundidades de nuestro blog? ¿Hace falta revisarlo y actualizar los posibles errores de las informaciones? La respuesta es afirmativa en toda su extensión.

Una de las principales ventajas de los blogs es que permiten, con relativa facilidad, la optimización de su posicionamiento en los motores de búsqueda. En cualquier momento alguien puede tropezar con una entrada del blog publicada hace meses o años, cuando todavía no se cuidaba tanto el contenido ofrecido. A pesar del tiempo, la herramienta sigue impulsando el contenido en función de las keywords. En ese caso si el usuario no se molesta en comprobar la fecha del post, puede no ser consciente de que esté leyendo una información obsoleta o inexacta (en el caso de que así sea).

Por ese motivo es recomendable echar la vista atrás y repasar los artículos susceptibles de ser mejorados y actualizados. Mediante la actualización de estos posts alargamos la vida del contenido del blog. Además para los redactores freelance que muchas veces se encargan de la creación del contenido, es mucho más rápido modificar un post ya creado que empezar la redacción desde cero. No obstante no es recomendable modificar todos los artículos viejos, conviene hacer un análisis de la situación.

Para la actualización de los posts antiguos existen una serie de pautas a seguir.

– Reescribir encima del post original, utilizar la misma URL para evitar posible contenido duplicado.

– Mantener las mismas palabras clave e intentar no modificar el título.

– Añadir una pequeña nota editorial explicando que se ha actualizado el contenido.

– Optimizar la meta description del post.

– Realizar un seguimiento antes y después de actualizar el post: comentarios, enlaces entrantes, actividad del post en las redes sociales o número de visitas.

Una vez llegado a este punto solo debemos publicar el post y seguir optimizando nuestra estrategia de marketing de contenidos.