Hoy en día el consumidor o usuario de Internet demanda cada vez más resultados óptimos, rápidos y que le conlleven el mínimo esfuerzo posible a la hora de realizar una búsqueda.  Ahí radica la importancia de una creación de contenido directamente enfocada a estar en los primeros puestos en los resultados de los buscadores, Google, Bing, Yahoo, etc.  y también (y cada vez en mayor medida) en las redes sociales más utilizadas: Facebook, Twitter, Pinterest, Instagram.

Desde elegir un nombre de marca o empresa que identifique qué somos o qué ofrecemos, a una página web responsive o un blog que no demore en ofrecer la información solicitada, son todas ellas, acciones positivas que mejorarán nuestro posicionamiento SEO, un posicionamiento que mejorará cuanto más completo e interesante resulte el contenido de cara al usuario.

En artículos anteriores hemos comentado que en las redes sociales también hay que cuidar nuestro marketing de contenidos ya que, aunque las ventas no se realicen  completamente en tales redes, sí que existe un boca oreja viral a base de recomendaciones que condiciona esa compra.

El usuario entra, busca y cuando encuentra lo que necesita pasa a la siguiente fase de consultar las condiciones de compra; en otras ocasiones nuestro posible consumidor no busca algo en concreto, pero encuentra opciones recomendadas por otros usuarios que le motivan a adquirir ese mismo producto o marca que tan buenas referencias está observando.

Hay que estar presente y ser muy visible en las plataformas mencionadas que encajen en la estrategia de marketing para llenar ese hueco que el  usuario esté demandando, a veces de forma no consciente. Generar el deseo de cubrir una necesidad  a la comunidad online es una tarea que toda marca o empresa debe considerar. Si el encargado de esta tarea es un equipo de redactores freelance cualificado, lo hará mediante una buena estrategia de mensajes positivos y muy virales para generar expectativas que a medio plazo redundarán en una compra efectiva.