Seguro que has oído hablar de ella pero, ¿realmente sabes qué es la teoría del círculo dorado? Fue un concepto acuñado por Simon Sinek, un escritor inglés que se ha dedicado a enseñar y motivar a líderes. A través de charlas y libros se dedica a inspirar a la gente y cuenta ya con millones de seguidores.

Teoría del círculo dorado: la forma de comunicación de los grandes líderes y empresas

Para entender este teoría se puede imaginar un círculo, formado a su vez por tres círculos internos que van desde fuera hacia adentro. En el primer círculo estaría la pregunta ¿Qué?, en el segundo la palabra ¿Cómo? y en el círculo interior ¿Por qué? Este círculo corresponde a la forma más habitual de comunicación; primero se dice qué se está haciendo, luego cómo se hace y en tercer lugar el por qué se hace. Esta es la estructura comunicativa normal de los seres humanos pero para Simon Sinek, para ser efectivos en la comunicación con el cliente es necesario modificar el orden.

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Para poder inspirar y llegar a los demás, hay que hacerlo de una forma opuesta, empezando por el ¿por qué? Si se empieza por el por qué se transmiten las ideas y pensamientos y es más fácil captar a aquellos que compartan la misma forma de pensar.

Esta teoría funciona así, con una estructura comunicativa inversa, y esto es lo que distingue a las organizaciones inspiradoras de aquellas que no lo son, esta particular forma de comunicarse que apela a las creencias y sentimientos. Y serán estas creencias y sentimientos las que consigan conectar con el cliente logrando una comunicación efectiva que consiga que el cliente se identifique con la marca o el producto, alcanzando de esta forma el éxito de mercado.

El inbound marketing

El Inbound Marketing  fue acuñado en 2005 por Brian Halligan, combina una estrategia de marketing de atracción, que es la que busca captar la atención del cliente, con marketing de contenidos, haciéndolo de una forma no intrusiva que se basa en ofrecer contenidos de calidad al cliente. La teoría del círculo dorado podría suponer pues un buen ejemplo de inbound marketing, ya que éste utiliza una estrategia similar a la que Simon Sinek nos define.

Algunas de sus similitudes son las siguientes:

– El inbound marketing supone también una forma diferente de entender el marketing, donde lo que prima también es el ¿por qué? de un producto, ya que lo que se busca es captar la atención del cliente y que éste se identifique con el producto.  La idea es que, apelando también a los sentimientos del cliente, sea éste el que se identifique con nuestro producto y nos encuentre.

-El inbound marketing, al ser un marketing menos intrusivo, ayuda a crear un mayor engagement del cliente, fidelizándolo y potenciando, de esta forma, la imagen de marca y la confianza del cliente. Prima pues, la aportación de valor al producto.

Apple, el mejor ejemplo de la teoría de Simon Sinek

Después de haber analizado la teoría del círculo dorado como ejemplo de inbound marketing por las similitudes con éste que presenta, podemos centrarnos ahora en un producto o marca real que pueda servirnos de ejemplo para esta teoría. Usaremos la empresa Apple. ¿Pero por qué es esta empresa, quizás, uno de los mejores ejemplos de esta teoría?.

Básicamente porque la compañía usa lo que se conoce como psicología elemental: los seres humanos están predispuestos instintivamente a apoyar a quienes creen lo mismo que ellos. Apple vende creencias, por eso no intenta vender sus productos a cualquiera sino a un público bien definido que comparta su misma forma de ver y entender el mundo.

Apple no vende ordenadores, vende el cambio de un status quo, vende un pensamiento diferente, que es en lo que cree. Vende el ¿por qué? Su objetivo es, por tanto, hacer negocio con gente que cree en lo mismo que él cree. Y lo hacen haciendo productos de muy buen diseño, sencillos y muy fáciles de usar con personas que comparten también sus ideales (¿cómo?) y que les ayudan a crear ordenadores geniales (¿qué?).

Su filosofía de empresa se basa, pues, enteramente en la teoría del círculo dorado y por eso el éxito de sus productos es conocido por todos. Y esto confirma, sin duda alguna, que esta teoría tiene razón y que no se debe venderle a un cliente lo que la empresa tiene, sino sus creencias, que deben coincidir también con las que ellos tienen. Así el negocio es un éxito. Se debe fascinar al cliente con el por qué. Eso será lo que nos haga a la empresa única.

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