Para que exista comunicación debe haber algo que comunicar. Esta frase, que parece obvia, es la que convierte al marketing de contenidos en algo esencial. No obstante, todavía existe gran desconocimiento sobre cómo llevar a cabo una estrategia y una planificación efectiva de content marketing. Lo primero que hay que saber es cómo diferenciarlo del mero marketing. Es decir, tener claro que aquí de lo que se trata no es solo de vender o de promocionar nuestros productos, sino de generar confianza y aportar valor añadido.

Al ofrecer contenidos de forma gratuita a nuestros potenciales clientes, además de conseguir que buscadores como Google nos posicionen, lo cual es esencial, estamos generando buenas sensaciones en nuestra audiencia. Que alguien conozca con nuestros contenidos, por ejemplo, cuándo las ruedas del coche muestran signos de desgaste o cómo diferenciar un cuchillo de pescado de uno de carne. Ello puede llevarlo a interesarse en proporcionarnos su mail, al que le enviemos nuestra newsletter, o hacer que nos siga en redes sociales como Facebook y Twitter. Ello, además de hacernos crecer, nos acercará a él e incluso a su entorno, y también aumentará las posibilidades de que consigamos retornos.

Qué es y qué no es marketing de contenidos

El marketing de contenidos o brand content debe formar parte de nuestra estrategia de marketing general. Por tanto, hay que planificarlo bien, saber qué herramientas vamos a utilizar y en qué momento vamos a usar cada una. No obstante, también debe ser flexible para adaptarse a las reacciones de los usuarios o incluso a la actualidad.

La clave es conseguir contenidos atrayentes, originales y, a poder ser, multiplataforma. No debemos centrarnos tan solo en los textos escritos y las fotos. Lo ideal sería generar vídeos explicativos tipo tutoriales, aunque sin olvidarnos de usar el humor y el positivismo, así como algún gancho, aunque sin caer en un marketing demasiado agresivo. De lo que se trata es de generar confianza y contenidos que, de verdad, sean útiles para nuestros lectores y posibles clientes.

No hay que olvidar que un lector “pasivo”, pero esencial, es Google, así como otros buscadores. Escribir con palabras claves y saber cuáles usar según el sector y cómo insertarlas es fundamental. La planificación editorial a medio y largo plazo de los contenidos también es esencial en el brand content.

Hay que tener claro que la escritura clásica para publicidad, los folletos y los anuncios de venta directa no entrarían dentro del content marketing.

Branded content ejemplos

En el mundo actual podemos encontrar diversos buenos ejemplos de marketing de contenidos. Uno de ellos fue la campaña del cortometraje “Vale”, de Estrella Galicia, en 2015. BBVA también lanzó documentales audiovisuales como “Yo subo con Carlos Soria”, un septuagenario que logró ascender las montañas más altas del mundo. Así generaron interés y relacionaron su marca con estos valores.

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