El journey map es una de las principales herramientas que se están empezando a utilizar como una forma de mejorar la experiencia del usuario. Es una guía en la que buscamos planificar el mapa de emociones que queremos que experimenten los clientes. Este proceso funciona como una estrategia de content marketing, en la que se encierran muchas otras ramas o disciplinas, como el marketing de contenidos, ya que el storytelling es uno de los principales puntos que necesitamos. Es una excelente medida para mejorar la fidelización y el grado de conversión de los clientes, ya que lo que se busca es generarles un sentimiento y ofrecerles algo de valor para ellos.

¿Cómo se realiza un journey map? 

El primer paso de todos es el de la investigación. Tenemos que pensar con paciencia las características de los clientes de nuestra empresa. Aquí se engloba edad, sexo, intereses, profesión, capacidad económica y todos los rasgos sociodemográficos que puedan resultar de utilidad.

El siguiente paso es desarrollar un buyer persona. Es un perfil ficticio del prototipo de cliente. Cuanto más se detalle su personalidad y su forma de ser, mejor, ya que ofrecerá más cantidad de información; también existen herramientas o plantillas gratuitas con las que diseñar la buyer person.

A continuación hay que decidir las fases del customer buyer. Es decir, el objetivo de este momento es el de diseñar adecuadamente las emociones o los sentimientos que se quieren despertar en ese perfil virtual en cada uno de los momentos de compra. Se busca cómo guiarlo o qué ofrecerle y proporcionarle en cada punto del proceso.

El siguiente momento es el que exige una mayor creatividad. Se trata del brainstorming. Ahora que sabemos quiénes van a ser los compradores y qué queremos despertar en ellos, hay que pensar en la forma de que pasen por esas acciones. Hasta ahora tan solo se ha hablado de lo que queremos despertar, pero no de cómo hacerlo. Este es el momento de trabajar con las ideas más originales posibles y de desarrollar la creatividad.

El último paso es el de desarrollar el customer journey map. Es una plantilla o un esquema en el que se apuntan las ideas que se quieren asociar a cada parte del proceso de venta. En definitiva: la recopilación de toda la información que anteriormente hemos reunido.

Puntos a tener en cuenta para crear un journey map

Desarrollar un journey map pasa por entender perfectamente las fases del proceso de compra. Estas son el pilar a través del cual desarrollar el mapa de emociones que se quieren transmitir al cliente. Hay que entender que la primera fase en la compra, la atracción, viene de que ese usuario esté buscando algo o trate de solucionar un problema. Una buena forma de que encuentre nuestra marca es utilizando el marketing de contenidos para que le sea fácil localizarnos.

El rey es el usuario y el reino el contenido, y, como tal, tiene que seguir teniendo una presencia fundamental a lo largo de este proceso.