La presente década ha catapultado las conexiones desde dispositivos móviles hasta tejer un universo digital de incalculables dimensiones, circunstancia que ha obligado a remover estrategias comerciales que comenzaban a revelarse insuficientes. En el ámbito publicitario, sus tradicionales esquemas van siendo rechazados por un consumidor ávido de un content marketing por parte de las empresas especialmente focalizado para cada segmento específico de público.

Las tecnologías de smartphones y tabletas han imprimido un giro copernicano al mercado publicitario, al cual su maquinaria no ha podido ser ajena impregnándose del carácter mobile-friendly asociado a las redes sociales, los sistemas de geolocalización o los códigos de respuesta rápida.

El éxito de las campañas publicitarias pasa por reorientarse hacia ese mayoritario público usuario de smartphones y tabletas, que alcanzarán una participación del 90% del total de dispositivos móviles a finales de década, lo cual exige cambios en una doble vertiente: la navegación, que ha de resultar intuitiva, unidireccional y táctil, apoyándose en la optimización de contenidos por página para salvar el hándicap de la lentitud de estas conexiones; y la implementación de un marketing de contenidos mobile-friendly, donde el clásico concepto de posicionamiento SEO cede terreno vertiginosamente.

Dentro de este ambicioso escenario entra en juego el trabajo de redactores freelance y marketers, que ajustándose al comportamiento online del usuario, asumen la redacción de contenidos y la creación de datos multimedia.

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