Uno de los problemas a los que tiene que enfrentarse una empresa que ha decidido al fin emprender una estrategia de comunicación y venta en Internet, es afrontar el desconocimiento de cómo funcionan las relaciones 2.0 en la red de redes.

En numerosas ocasiones la empresa quiere mantener la misma estrategia offline también online; tiene la tendencia a seguir el mismo patrón que ha usado desde siempre sin entender que las cosas aquí, son diferentes. Es el caso de la empresa que contrata un equipo de redactores freelance con el único cometido de enviar el mismo mensaje que siempre ha usado, pero ahora desde una página web, un blog o desde alguna red social. Sin embargo, el mundo, más conectado que nunca, ha cambiado. De nada vale contar repetidamente las bondades de una marca, si el usuario no se siente implicado en ella. El autobombo ya no “llega al público”, no convence.

Escuchar sin dar nada por sentado de antemano: esta es la premisa básica que tenemos que valorar a la hora de estructurar nuestra estrategia de marketing de contenidos; escuchar nuestra “audiencia” en las redes sociales, saber qué demanda el público en Internet antes de lanzarnos a la creación de contenidos sin ton ni son.  Solamente sabiendo qué gusta y qué no, qué se necesita y qué puede ser superfluo, conseguiremos los primeros puestos en viralidad y posicionamiento SEO.

Para ese estudio de mercado en redes sociales, para configurar una buena campaña en internet, se hace necesario contar con un buen experto en Social Media que focalice adecuadamente los recursos disponibles para lograr el objetivo de una buena presencia online.