Hace años que venimos afirmando que sería fabuloso si, a través de la pantalla de un televisor, ahora también ordenador, teléfono, tableta o iPad, pudiéramos oler, saborear o tocar lo que se nos muestra al otro lado.

El periodismo digital sufrirá una revolución y aparecerán recursos nuevos que enriquecerán su trabajo y le harán ganar seguidores en un sector competitivo.

El redactor freelance o corrector de textos dispone cada vez de más y mejores herramientas que le facilitan y enriquecen su trabajo. Gracias a estos avances, el lector podrá, por ejemplo, oler y saborear sus palabras gracias a una máscara.

Imaginar es crear, y revolucionar el periodismo digital

Hace años que venimos afirmando que sería fabuloso si, a través de la pantalla de un televisor, ahora también ordenador, teléfono, tableta o iPad, pudiéramos oler, saborear o tocar lo que se nos muestra al otro lado. Esta incapacidad era un retraso importante que nos impedía disfrutar de lo que un programa de televisión, por ejemplo, podía ofrecernos. Aunque solo pensarlo, se antojaba cosa de ciencia ficción. La tecnología avanza a pasos agigantados haciendo posible lo inimaginable. El último invento es una máscara que permite oler los colores.

Las personas sinestésicas son capaces de ver el mundo en colores. O más que ver, sentir, percibir. Esta habilidad que muy pocas personas tienen, podrá ser experimentada por todas las personas que así lo deseen y estén dispuestas a adquirir esta máscara. El primer afortunado ha sido Zachary Howard, un ingeniero aeroespacial perteneciente a la empresa que trabaja el software Autodesk, responsable de esta creación.

Cómo funciona esta máscara sinestésica

La máscara lleva un sensor de dedo. Cuando este sensor registra el color del objeto que estamos tocando, la tecnología comienza a funcionar. Un pequeño procesador situado en un brazalete que lleva la máscara aparejado, contiene la información de los colores primarios: rojo, verde y azul. En la misma máscara hay unos tubos con aromas, los cuales se corresponden con un color. Un chip inteligente selecciona el color y su fragancia y libera una pequeña dosis (según el caso), que emanará hacia nuestras fosas nasales por medio de dos ventiladores.

Según los especialistas que han inventado la máscara, el rojo vendría a tener un olor similar al pomelo. El verde recuerda al aroma de té verde. Mientras el azul se asemeja olfativamente a la lavanda. Estos serían los colores primarios. Cuando se esté ante objetos de colores diferentes, la propia máscara se encargará de dispensar la cantidad justa de rojo, verde y azul, proporcionalmente. El efecto sería similar al que tiene lugar con los píxeles RGB de un monitor LED.

Una experiencia aplicada al periodismo digital

Lo más llamativo es que, además de todo lo que significa el surgimiento de este aparato, es muy probable que este y futuros inventos acaben por revolucionar (todavía más) el trabajo del periodista digital, de las redacciones y del mundo periodístico en general, cambiando por completo la forma en que los usuarios reciben los contenidos.