Entre las muchas maravillosas funciones de Photoshop hoy os voy a destacar una de las más interesantes.

Aunque no supera al recuperado de archivos cuando el programa se cierra inesperadamente, el procesador de imágenes nos permite ahorrarnos la tediosa tarea de realizar la misma acción en múltiples archivos.

Imagínate una carpeta con 300 imágenes recién hechas con una cámara digital y sus 20 megapíxeles las cuales necesitas bajar de resolución. ¿Horas frente a la pantalla repitiendo los mismos clics una y otra vez?

Tranquilo, ve y prepárate un café… el procesador de imágenes lo hará por ti.

Para acceder a la herramienta debes acceder al menú: Archivo > Secuencias de comandos > Procesador de imágenes.

Una vez se abra la ventana selecciona las imágenes que deseas procesar. Puedes modificar cualquier archivo abierto o añadir una carpeta de archivos entera.

Si esa carpeta elegida contiene subcarpetas debes marcar “incluir todas las subcarpetas” para procesar todos los archivos que haya dentro de la carpeta independientemente de dónde estén. Puedes seleccionar ‘abrir primera imagen’ para realizar los ajustes en ese momento en Photoshop y luego aplicarlos a todas las imágenes.

Una vez ya tienes elegida la carpeta a utilizar selecciona la ubicación donde deseas guardar los archivos procesados.
Recuerda que Photoshop nunca sobrescribirá las imágenes originales. Tan sólo añadirá la extensión ¬‘¬–1’ al nombre del archivo nuevo por lo que podrías elegir la misma ubicación que de origen, aunque lo más común es crear una carpeta nueva. Además activando ‘Mantener estructura de carpetas’ se respetará la estructura de carpetas y subcarpetas original.

Cuando ya esté claro dónde, hace falta cómo. Es posible guardar hasta en 3 formatos: Jpg, Psd y Tiff. Elige el formato o formatos que convenga y establece la calidad dependiendo del tamaño final del archivo que necesites: 1, muy poca compresión (mayor calidad y peso) o 5, mayor compresión (menos calidad, pero menos peso.)
La opción ‘Convertir perfil en sRGB’ asignará este perfil de color standard para web a la imagen.
‘Redimensionar para encajar’ activa la opción de cambiar el tamaño para adaptarla a las dimensiones de anchura y altura introducidas conservando sus proporciones originales.

Una vez establecidos formato y tamaño puedes, por último, ejecutar una acción de las que haya guardadas en Photoshop, definir un copyright o incluir un perfil ICC de color.

Cuando pulses el botón de “OK”, Photoshop procesará todas las imágenes que encuentre en las carpetas indicadas, sin tener en cuenta los documentos que no sean imágenes.

Eso es todo. Solo quedará disfrutar del café y esperar a que Photoshop termine el trabajo  😉

Artículo escrito por Carlos Vañó (departamento de Marketing de Lowpost)