Hoy en día la visibilidad en internet es imprescindible. Tanto las empresas como los clientes son cada vez más conscientes de que estar ausente en internet y no darse a conocer, es lo más parecido, desde el punto comercial, a no existir.

 Este pensamiento puede hacer que las empresas y usuarios caigan en la tentación de suponer que con la creación de una página web ya se dispone de una presencia consistente; sin embargo esto no es así. Si no se cuida la marca, producto o imagen en las redes sociales y no se tiene definida una estrategia SEO para posicionar la página web, la presencia en internet está totalmente desaprovechada.

 El usuario actual tiene la necesidad de interactuar con la empresa y quiere hacerlo de forma rápida, fácil y cómoda; ese es el punto donde las redes sociales, si están bien gestionadas con un marketing de contenidos coherente, juegan un papel fundamental en la relación empresa-cliente.

 Pero hay más. Si una vez que la empresa, consciente de la necesidad de estar visible en las redes sociales, no cuida el contenido que muestra, aparece un nuevo problema. Es fácil encontrar perfiles sociales descuidados: faltas de ortografía, publicaciones desactualizadas, reiteraciones…todas estas actuaciones son contraproducentes de cara a la relación con el usuario final. Es esencial una creación de contenidos interesante, con valor, que llegue al usuario de forma continuada pero sin saturarle, depende de esto que la imagen de la empresa llegue a ser positiva o negativa.

 Por otra parte, es fácil encontrar empresas que, por un supuesto ahorro en el presupuesto, deciden dejar la estrategia SEO y la creación de contenidos en manos de familiares o trabajadores no especialistas. Craso error; estamos dejando la responsabilidad de la imagen de la empresa en manos no expertas. Si bien son tiempos difíciles y la reducción de costes es esencial, también es necesario invertir en una persona que enfoque convenientemente el proyecto y los objetivos a conseguir. La fórmula más ventajosa y que más se está extendiendo en estos momentos es la contratación de redactores freelance y community managers encargados de generar el contenido tanto para webs, como para blogs y redes sociales. Una solución que no supone un gran coste para la empresa y que como contrapartida ofrece grandes beneficios.