Desde los últimos cambios de algoritmo en Google, es indispensable contar con un blog que ayude a posicionar la página web. Y este es un trabajo bastante duro: hay que crear contenido para el blog de calidad e integrarlo en la estrategia de marketing de contenidos.

¿Qué pasa si no hay tiempo para buscar los temas que interesen a los clientes, escribir los post y buscar una imagen adecuada? La mejor idea es subcontratar a redactores freelance, comprar contenido para el blog que sea de calidad y que llegue al público objetivo.

En la mayoría de las PYMES no hay contratado ningún redactor experto que pueda dedicar su jornada laboral a elaborar contenidos para el blog corporativos. Con un freelance no se tiene que incorporar a ninguno a la plantilla: solo trabajan según las necesidades específicas de cada empresa.

Pero no solo se necesitan personas que sepan redactar. También es un punto a favor de los redactores freelance que son expertos en el uso de herramientas SEO para optimizar los contenidos del blog a la hora de posicionarlo en los buscadores. Herramientas que, además, permiten medir el impacto de cada escrito, conocer las visitas a las entradas o saber que estas enlazan a la página web y mejorar la comunidad de la empresa en las redes sociales.

Antes de contratar a un redactor freelance hay que asegurarse de que cuenta con la experiencia, los conocimientos y las cualidades necesarias para poder realizar bien su trabajo. Es decir, merece la pena detenerse un poco y no escoger al primero que llegue o al que ofrezca un presupuesto más ajustado: hay que preguntar sobre sus trabajos anteriores, echarles un vistazo y, también, descubrir los conocimientos que tiene sobre el sector de la empresa que quiere contratarlo.

Solo así se puede asegurar que su trabajo sea tan bueno y positivo como se espera.

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