La popular aplicación de mensajería instantánea WhatsApp ha cambiado sus políticas de privacidad dos años después de ser adquirida por la red social Facebook. Tras esta modificación, podrá compartir los números de teléfono de sus usuarios con su partner. La situación ha generado dudas y polémica dadas las declaraciones del cofundador de WhatsApp justo después de su venta en 2014.

Los cambios en las políticas de privacidad

A pesar de que tras su venta a Facebook en 2014, el cofundador de WhatsApp, Jan Koum, aseguró a los usuarios de esta aplicación de mensajería instantánea que “absolutamente nada cambiaría”, al final ha acabado por no cumplirse su promesa.

Tras la actualización de sus Términos de Servicio y la Política de Privacidad, mediante un documento de 22 páginas, queda claro que la empresa de esta popular aplicación traspasará datos de sus usuarios, tanto a Facebook como a las otras nueve compañías que también son propiedad de Mark Zuckerberg.

Los principales datos de interés para la empresa de este joven emprendedor serían los números de teléfono móvil de los usuarios así como sus horas de conexión a la social network de la aplicación de mensajería. El objetivo del interés en tales datos es su posterior venta a empresas para que estas puedan enviar directamente sus mensajes a los usuarios como campañas de social media.

Unos cambios que generan polémica

De una parte, los usuarios se han manifestado en contra de que sus números de teléfono sean compartidos en una de las mayores redes sociales del mundo. Y es que la privacidad preocupa más de lo que parece a los apasionados de esta aplicación.

De otra parte, la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC en inglés) se ha visto obligada a recordar de forma reiterada a Facebook su obligación para con el respeto de la privacidad de los actuales usuarios de WhatsApp.

Varios profesionales vinculados con el sector de TI y de las redes sociales hablan ya de esta acción como una traición a la confianza de los usuarios, precisamente porque, tras el cambio de manos de WhatsApp, tanto su cofundador como el mismo Facebook convencieron a estos de que la aplicación de mensajería instantánea seguiría siendo independiente de forma indefinida.

Esto no es de extrañar si tenemos en cuenta que en los mismos cambios de sus Términos de Servicio y la Política de Privacidad incluyen una cláusula que les permite borrar la cuenta a cualquier usuario cuando les resulte conveniente, aunque no lo describan así, y enviar información de estos a cualquier Gobierno que se lo solicite, sin siquiera obligación por su parte de notificarlo, ni antes, ni después de su envío.

Así pues, con semejantes condiciones de privacidad, no es sorprendente que algunas personas empiecen a dudar sobre la veracidad de sus afirmaciones respecto a que las comunicaciones están cifradas.